Nada es como uno quiere

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Nada es como uno quiere

Mensaje por Sakura Zamorategui el Miér Mar 04, 2015 1:03 pm

Estuve recorriendo el nuevo foro y lo que mas me facina es las historias pero aqui todavía no hay una, y ademas quiero colaborar así que se me ocurrió re subir la que estaba haciendo en el foro anterior dejare solo el primer capitulo e ire dejando las demás en lo que acabo el capitulo de donde se quedo la historia en el viejo foro de Maneko...



Capitulo 1. ¿Quién eres?

Nada es como uno quiere, nunca se pude escoger. Se preguntaran porque lo digo; la razón es de que mi vida fue distinta a los demás, ni si quiera sé cómo es que termine así, yo simplemente quería vivir, pero creo que simplemente me perdí

En un orfanato, el cual nunca me importo su nombre y ahora quisiera recordar,  en una ciudad ahora desconocida para mí, había una niña la más pequeña de todos los niños,  siempre estaba sola en el rincón del patio,  se recargaba con los brazos cruzados siempre enojada, de cabello castaño corto, de ojos cafés claro. Todos en el orfanato estábamos al cuidado de las hermanas; la hermana Sally, era  una mujer de alrededor de 38 años, tímida y preocupada, siempre corriendo tras de todos los niños, la hermana, simplemente le decíamos así ya que cuando llego hace poco tiempo, nunca nos dijo su nombre aun así era muy buena con nosotros  y con mucha energía ya que era muy joven, la hermana mala era una vieja decrepita refunfuñona, gruñía a todos e incluso a cualquier mosca que pasara enfrente de ella, por alguna razón me odiaba demasiado y la hermana mayor la mas viejita de todas y la más sabia era como la mama de todos de carácter fuerte y de noble corazón.

Para las hermanas quienes la miraban desde la ventana, era un problema por el mal comportamiento que tenia, los niños mayores llegaban a molestarla sin embargo no se dejaba de ellos y terminaba en numerosas peleas, las hermanas sin saber que mas hacer, la castigaban, ellas no se daban cuenta de lo que pasaba.

Un día a la semana llegaban adultos a ver a los niños y a convivir con ellos, algunos lo hacían para conocerlos y adoptarlos y otros simplemente por caridad, pero ella seguía en su esquina ya la mayoría que iba, la conocía por su comportamiento así que, evitaban acercarse a ella la miraban con desprecio  y podía ver como murmuraban  sin ninguna disimulación, aun así a ella parecía no importarle.  Mientras ella miraba empezó a darle una fuerte rabia mirando hacia el suelo, odiaba todo eso y no lo soportaba, cerró los ojos para no llorar -hola- esa voz la sorprendió y voltio hacia enfrente viendo a un niño que parecía de la misma edad, lo miro sorprendida – ¿estás bien?- ahí está otra vez esa voz, no sabía que hacer y su impulso fue quien respondió en su lugar, empujándolo con fuerza y lanzándolo lejos de ella, el, la miro y se levantó y se fue con sus padres quienes estaban enfrente de ellos, lo habían visto todo, solo vio como el niño la señalo  ellos la miraron y menearon la cabeza de forma negativa y se llevaron a ese niño.

Ella se sentó en el suelo colocándose en estado fetal y cerró los ojos para no llorar, no comprendía porque era así, ella quería una vida, pero no podía cambiar.

Así paso otra semana tal como todas hasta que llego de nuevo el día de visita y ese día decidió mejor no salir, quedándose en el cuarto del orfanato sentada en su cama y mirando hacia afuera, pensando en lo que sería tener una mama que la abrazara todos los días, un papa que la ropara todas las noches, un hermano con quien jugar y correr, una familia que la amara y comprendiera, quienes jamás la dejaran sola y dedicados a protegerla, sonreía con solo imaginarlo. Sin embargo sintió un empujón que la tiro al suelo al tiempo que se escuchaba unas carcajadas a sus espaldas ella ya sabía de quien trataba cerro los puños con fuerza – ¡déjenla en paz!- esa voz de nuevo no lo creía cuando miro lo vio era el mismo niño de ese día a quien ella vio cómo corrió directo hacia ellos y empezó a pegarles sin embargo, le pegaron en el estómago y lo lanzaron ella se molestó demasiado se levantó y empezó a pelearse pero para su mala suerte llegaron las hermanas gritando y me quitaron de encima de los brabucones que  lloraban, – ella le pego al niño y tratamos de ayudarlo- lo decían mientras reían entre dientes, los padres del niño entraron por él y ahora si parecían realmente enojados, las hermanas se disculpaban en su nombre  pero ellos simplemente salieron de la habitación la hermana mayor la miro y junto con las demás salieron,  los niños también salieron, riéndose a carcajadas de ella y haciéndole caras de burla.

De nuevo se quedo sola en ese cuarto vacío de pie mirando a la nada, solo se dejó caer al suelo hincándose y empezó a golpearlo con todas sus fuerzas mientras las lágrimas caían era difícil de detenerlas quería desaparecer no deseaba esa vida no lo soportaba, tenía ganas de gritar con todas sus fuerzas descargarse de toda esa ira, esa tristeza que la ahogaba, cuando pensó en ese niño era extraño que haya vuelto a pesar de lo que hizo.

Esa noche en el dormitorio no podía dormir, miraba el techo  hecho de madera con desesperación y se levantó con cuidado para no despertar a nadie abriendo la puerta con delicadeza para salir del cuarto, caminaba  por los pasillos oscuros apenas se podía distinguir a su alrededor, cuando visualizo una luz que salía de la parte de abajo de la puerta, en ese momento la curiosidad era muy fuerte por lo que se acercó  escuchando más y más fuerte los murmullos hasta que fue claro lo que decían:

Hermana Sally –¡el dinero no alcanza!, ¿cómo quieres hacerlo?-

Hermana - ese doctor cobra demasiado. Lo sé, pero es lo único que se me ocurre-

Hermana Mala -¡tenemos que hacer algo con esa niña, ya no podemos soportarla ni un minuto más!-

Hermana  Sally-  tenemos que actuar o si no habrá más demandas-

Hermana Mala - debimos de entregar a esa niña o dejar que la abortaran-

Hermana Mayor -¡CALLESE HERMANA!, pero, ¿en qué semejantes barbaridades piensa?-

Hermana – por favor no peleen, estamos aquí para tomar una decisión-

Hermana Mala - ¿acaso soy la única que lo piensa?, esa niña no tiene remedio-

Hermana Mala - por eso tenemos que buscar la manera de conseguir ese dinero para el doctor-

Hermana Mayor -bien  viendo la situación que tenemos en manos no veo otra solución más que  conseguir lo suficiente para solucionar este problema-

La luz se apagó y todo se tornó negro, ella se encontraba sentada mirando el piso no quería causar problemas ahora será difícil de saber que pasara.

Los días pasaron y las hermanas habían decidido vender: pasteles, galletas y algunas bebidas como ron o aguas frescas.

Los días en que los adultos venían, ella era encerrada y se le prohibía salir para no causar ningún otro problema, todo era silencio ni las risas de los niños se escuchaban ya que las ventanas habían sido cerradas con seguro para evitar que escapara así que estaba en completa soledad, lo único que podía hacer, era mirar por la ventana porque sus juguetes estaban rotos como una venganza de los niños grandes, -¡hey, niña!- una voz ya conocida  la hizo reaccionar ,ella, solo miro a la puerta y una carta fue deslizada por abajo, ella recogió la carta “hola lamento lo que paso”, ella sabía quién era y corrió a los cajones abrió todos los que estaban a lado de las camas y algunos otros los saco completamente para buscar una hoja y un lápiz ya que sabía q si hablaba algunas de las hermanas o de los niños podrían escucharlos, cuando encontró lo que buscaba se sentó  a lado de la puerta deslizando hojas y un lápiz por abajo - ¿ no puedes hablar?- era la voz que ella conocía y le calmaba sus pesares, -ssh te escucharan- ella lo dijo silenciosamente y así empezaron las notas

Notas:

“no fue tu culpa”

“¿y estas bien?”

“si  puedo arreglármelas sola”

“¿y siempre estás sola?”

“no es un problema”

“para mi si, nadie debería estar solo”

Ella no sabía que escribir veía la hoja pero las palabras no salían en ese momento se escucharon unos pasos y una última nota se deslizo por debajo de esa puerta

“me tengo que ir pero volveré”

Esa última nota fue una luz entre su oscuridad una chispa de esperanza y de felicidad, sin embargo entre sus pensamientos perdidos se escuchó que el cerrojo se abrió al igual que la puerta y las hermana Mayor y la Hermana la miraron,  al igual que el tiradero que había hecho, escondiendo la nota en su bolsa del vestido ellas se molestaron demasiado le quitaron todas las hojas que tenía en las manos –esto es lo último que haces- lo dijo la hermana mayor en el momento que un hombre alto barbón cabellos plateado de traje con muy poca expresión entro a la habitación mientras la miraba fijamente  -ya veo el problema del que me han hablado, pero no se preocupen todo tiene solución- ella se levantó rápidamente cuando ese hombre se le acercó, era extraño , y escalofriante, con el simple hecho de verlo daba una sensación de miedo.

-te presentamos al Dr. Albert Thompson es un psicólogo y el te ayudara-


Continuara...


Nota:Disculpen si anteriormente no lo continue, pero tuve un pequeño bloqueo y no sabia como seguir con la historia ya que no la tengo escrita si no la voy escribiendo poco a poco
      Bueno les deseo mucha inspiracion
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Re: Nada es como uno quiere

Mensaje por Slyfersakura el Miér Mar 04, 2015 8:45 pm

Es la misma historia que tenias o es una nueva????
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Re: Nada es como uno quiere

Mensaje por Sakura Zamorategui el Vie Mar 06, 2015 2:05 am


Es la misma y es que no quiero sacar una nueva si todavía no termino esta y es que también le voy cambiando detalles a los capítulos que ya escribi.

Capitulo 2. 1. Pesadilla inconsciente

La lluvia caía y las horas parecían eternas los días de las visitas de los adultos era a agobiador para ella desde ese día ese hombre viene a verla y se sientan en una mesa frente a frente uno del otro la miraba fijamente -¿es un lindo lugar no es así pequeña?- sacando un frasco de su bolso-tienes que hablar si quieres tener amigos-sonrió, pero ella solo lo miraba –toma, bébelo - lo dijo mientras su sonrisa crecía, ella movió la cabeza negativamente- vamos chiquilla te ayudara servirá para que tus reflejos involuntarios desaparezcan- sonrió de oreja a oreja pero lo siguió negando – vamos o ¿Qué, no quieres que las hermanas y los adultos que vienen, te sigan odiando o mejor dicho te teman?,...¡¡¿no te molesta la indiferencia que todo el mundo tiene hacia ti?!!- ella tomo el frasco entre sus manos su mirada se había vuelto profunda seria no confiaba en el, -Vamos se buena niña tienes que tomarte tu medicamento, las hermanas y todos confían en ti o ¿acaso deseas siempre ser un monstruo al que amarren y encierren?- ella se levanto y lanzo con fuerza el frasco hacia el Dr. Albert logrando esquivar el frasco, y volvió a sacar otro, -Buena puntería, otro poco y me das, sin embargo te falto más velocidad, aun así piénsalo tu vida puede cambiar, pero está bien si no lo deseas es comprensible y está bien que dejes el medicamento yo tampoco lo tomaría- ella se irrito y miraba aquel frasco pensaba en los rostros de satisfacción y de burla cuando la molestaban y la hundían en un abismo, lo sola que siempre estaba. Cerró los ojos y comenzó a beber sin detenerse, en ese momento ella se sintió mareada se levanto de la mesa y trato de caminar y de respirar para sentirse bien, de un momento a otro le dio mucho sueño y comenzaba a ver borroso y a perder los sentidos dio unos pasos hacia la mesa estirando la mano para alcanzarla tocando la madera con sus dedos y en ese instante perdió fuerza en sus piernas cayendo al suelo mirando a dirección del Dr. y al final quedo inconsciente, -esta vez tiene que funcionar- decía el doctor con una cara seria, al escuchar un ruido volteo viendo como una carta se deslizo por debajo de la puerta, el hombre la tomo y la leyó, abrió la puerta y el estaba ahí –vaya es una lástima pero se acabo el juego de las cartitas- rompió la carta el niño retrocedió mirando molesto al Dr. -¡¿Qué?!, ¿no me digas que vas a llorar?-

el niño empezó a respirar rápido frunció el seño y con fuerza se le impuso -¡Quiero verla!- el hombre borra su sonrisa de la cara poniendo una molesta -Vaya chiquillo sí que tienes valor, pero me temo que de ahora en adelante ella está ocupada- el niño trato de pasar empujándolo alcanzando a verla durmiendo en el suelo, el Dr. Albert lo jalo y lo empujo lejos - ¡Sera mejor que te olvides de ella, para siempre!- y cerró la puerta riendo entre dientes como un maniático y mirando a la pequeña -que el experimento empiece-.

Esos días se volvieron difíciles, a veces ese hombre intentaba hablar con ella pero siempre predominaba el silencio, en otras sesiones él se las arreglaba para dejarla inconsciente aprovechando para quitarle trozos de cabello, piel o sangre y al despertar, encontraba numerosas heridas, y llegaba sentirse demasiado débil que apenas podía caminar, cuando la trataban de integrar con los demás era más agresiva y menos la podían controlar, las hermanas estaban más desesperadas no sabían qué hacer con ella;

Hermana Mala- Ya no la soporto mas, esa chiquilla ¡es un demonio!

Hermana Sally- El doctor dice que ella no quiere cooperar, si esto sigue su futuro se derrumbara

Hermana- Ya no podemos solo pensar en ella, ¿qué hay de los demás niños?, los puede lastimar gravemente

Hermana Sally- Ya olviden todo, esa niña no tiene solución y tenemos que tomar acciones drásticas

Hermana- ¿Pero que tiene en mente hermana?

Hermana Mala- tenemos que deshacernos de ella

Hermana Mayor- ¡HERMANA!,

Hermana Mala- esa niña no tiene ni una pisca de conciencia y de compasión ¿Por qué la tendría yo?

Hermana Mayor- porque es por nuestro señor Jesucristo así como el tuvo compasión también nosotras

Hermana Mala-¡ESTOY HARTA!, por eso no hay disciplina por tu exceso de compasión

Hermana- no peleen por favor

Hermana Mayor- esta junta se suspende temporalmente después veremos qué hacer

Una pequeña sombra sola en la oscuridad intrusa de los pensamientos del aire que retumbaba en su mente, sin saber qué hacer ni lo que sucedería con ella, decidió ir afuera y sentarse entre el verde pasto con esa nota que le dejo ese día, con esa palabra que retumbaba en su corazón y lo único que la mantenía con fuerza “volveré”.

El sol como todos los días salió, decidió no moverse de ahí, el día en que los adultos llegaban era el día siguiente. A pesar de todo ella esperaba que un día lograr tener una vida tranquila con una familia, se recostó sin preocupaciones a pesar de los numerosos gritos de las hermanas buscándola, ella hizo oídos sordos solo para relajarse. Pasaron las horas y sin darse cuenta se quedo dormida y de un momento a otro una sombra la cubrió, sintiendo un piquete y una mano sobre su boca, al mirar vio que era el Dr. Con una jeringa en la mano sin embargo estaba vacía y reía contendiéndose las carcajadas, ella trato de levantarse pero se sintió débil y cayó al suelo –tranquila los efectos secundarios serán momentáneos- lo dijo mientras todo se tornaba oscuro, de un momento a otro no lograba sentir su cuerpo tenía la sensación de levitar por muy encima del suelo mientras un aire pasaba por su corto cabello, a su alrededor se formo un cielo azul y un gran océano de aguas cristalinas por donde se veían los peces nadar de muchos tamaños y colores todo era tan bello daba una tranquilidad, pero todo se opaco con una sombra negra atraída por un fuerte viento tocando el océano, en ese instante el cielo se torno rojo ceniza y el océano se volvió negro los peces comenzaron a morir entre los oleajes oscurecidos que parecían feroces bestias de sombras que se lanzaron sobre ella tomándola de sus extremidades presionando con fuerza, escuchando como sus huesos crujían hasta destrozarse por completo al son de los gritos y sollozos que venían de sus adentros, en ese momento una de esas cosas se coloco frente a ella con una máscara blanca que sonreía burlonamente como el de aquel doctor sacando una cuchilla apuñalándola en el hombro y lentamente comenzó a desgarrarla hacia abajo, el dolor era tan agudo que no podía soportar el no gritar, con todas sus fuerzas, su respiración se volvió más rápida y cortante, sentía que no le entraba el aire y empezó a jalarse y el cuchillo la cortaba aun mas, la sangre empezaba a chorrear con más fluidez empapándola por completo sintiendo la frialdad de su interior, -el juego apenas empieza- dijo esa mascara que se iba des formando cada vez mas.


Continuara...

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Re: Nada es como uno quiere

Mensaje por Sakura Zamorategui el Miér Mar 11, 2015 2:33 am

Este cap lo paso a dejar aqui...

Capitulo 2.2. Una vida muerta

En ese instante abrió los ojos mirando hacia el cielo, se sentía adolorida de todo su cuerpo, trato de levantarse pero al intentarlo cayó al suelo, era difícil moverse así que miro su cuerpo, tenía quemaduras graves, el de su brazo era el peor se le veía el hueso de la mano y parte del brazo, sus piernas estaban destrozadas y ensangrentada se arrastro un poco para llegar al orfanato sin embargo, vio como ardía en llamas, sus ojos se llenaron de lagrimas el dolor empezaba hacerse presente sin embargo el de su corazón era mayor, su desesperación se volvió su fuerza y comenzó a arrastrarse hasta el edificio conforme mas se acercaba se podían escuchar los gritos y los sollozos desesperantes de los niños, siguió arrastrándose con más fuerza y rapidez, al momento que su respiración se forzaba mas, sentía como el ambiente se volvía cada vez más caliente y era más difícil de respirar por el humo y su ansiedad. Vio una varilla así que con una mano se recargo en el suelo y con la otra empezó a echarle tierra hasta apagar las llamas –¡¡HAAAAaaaa, me dueleeee,...dueleeee!!-se escuchaba muy cerca, por la desesperación tomo la varilla ardiendo al caliente vivo y la uso para apoyarse y caminar -¡¡ayudenmeeee!!- en ese momento no sentía el dolor ni su debilidad corporal lo único que pensaba era ayudar a ese niño que escuchaba gritar con fuerza hasta que lo vio algo se movía entre unos escombros que ardían en llamaradas -¡¡ayudameeee!!- se acerco aventando la varilla dando un paso y cayendo al suelo empezó a arrastrarse rápidamente hasta verlo era uno de los niños que la molestaba mucho, pero en ese momento no le importaba quedo impactada por su aspecto gran parte de su rostro tenía quemaduras de 2 grado su mano que extendía para ayudarlo se le veía el hueso y algunos de sus tendones, aun así ella lo tomo de la mano y lo trataba de jalar pero otro de sus dedos se rompió, el niño lloraba con una voz desgarradora así que ella desesperada empezó a echarle tierra para apagar el fuego pero no funcionaba miro a su alrededor viendo la varilla y la tomo y empezó a usarlo de palanca para quitar las rocas de encima de él pero ella también empezó a quemarse por las llamas -¡¡ya no, ya no,... duele mucho mátame, por favor matameee!!- pero ella empezó a llorar y de un grito quito las rocas de encima de él, sin embargo eso causo que parte del techo empezara a derrumbarse, ella tomo al niño y con la varilla trataba de salir con rapidez como se le era posible, cuando salió con él le faltaba una parte de su mano aun así puso con cuidado al niño en el suelo le trato de apagar el fuego con la tierra lo miro y tomo lo que quedaba de su mano para tratar de consolar su dolor, - Perdo...na...me, por to..do lo que, te hi..ce-, suspiro su último aliento muriendo frente de ella.

Ella agacho la mirada tratando de soportar las lagrimas pero caían una a una sobre el rostro de aquel niño y sin poder aguantar más, soltó un grito de llanto mirando hacia el cielo. -¡¿Estás bien?, por Dios, estas viva!- se escuchaba la voz de una mujer cuando se acerco mas a ella y la abrazo pudo ver que era la hermana, y tras de ella habían más niños con algunas quemaduras, miro a las llamas y los sollozos ya habían dejado de escucharse.
A la mañana siguiente todos estaban en el hospital, los policías ya estaban en el lugar del incendio revisando todo para ver la cuenta de los muertos y la causa del incendio.

Todos parecían estar bien, pero ella no, su mirada se veía perdida sus ojos estaban sin color no hablaba no comía no dormía simplemente estaba ahí en la cama, los doctores no comprendían la situación.

Entre su inconsciente miro al doctor mientras hablaba con la enfermera –algunos niños saldrán esta tarde se transferirán a otro orfanato, pero esta niña tendrá que quedarse más tiempo, estará en observación junto con otros- lo decía preocupado, en eso entra el Dr. Albert,-Buenas tardes, soy el psicólogo de la niña y vine en cuanto supe de la situación- el doctor lo miro mientras la enfermera salía de la habitación el Doctor le hablo del accidente y de la condición actual de ella el Dr. Albert puso su mano en la espalda de él y lo llevo hacia afuera, después de unos momentos el entro muy serio a la habitación y se acerco a ella –oiga espere, no puedo permitir que haga esto- gritaba el médico del hospital.

El Dr. Albert la miro -hay algo que tienes que saber; tus condiciones no son aptas para alguna operación por lo que tu brazo no podrá ser reconstruido y tus piernas han perdido movilidad y sensibilidad por lo tanto no podrás caminar de nuevo-.

El Doctor del hospital estaba furioso tomo al Dr. Albert de la camisa -¡¿Qué le pasa?!, no está permitido informarle de esto a la niña en las condiciones psicológicas en las que se encuentra-.

Ella simplemente seguía mirando hacia enfrente sin ninguna expresión sin ningún movimiento, cuando el doctor del hospital saco al Dr. Albert, se pudo ver una pequeña lagrima fluir de sus ojos llenos de dolor.


Continuara...



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Re: Nada es como uno quiere

Mensaje por Sakura Zamorategui el Miér Mar 18, 2015 3:00 am

Hola aqui dejo este pedazito de historia


Capitulo 2.3:
Capitulo 2. 3. "Milagro demoniaco"


Los días se tornaban oscuros, ya había pasado unos meses desde el accidente pero a pesar de ello algunos de los niños todavía se encontraban mal, y otros ya habían sido dados de alta y eran enviados a distintos orfanatos donde pudieran cuidarlos, mientras ella se encontraba todavía en observación ya que gran parte de sus heridas no tenían solución, con respecto a sus manos la hermana le había dejado unos guantes de tela para que pudiera cubrirse y así no sentirse incomoda cada vez que la viera otras personas, por la misma razón siempre se encontraba al cuidado no solo de los doctores si no del DR. Albert , nunca se despegaba de ella, sin embargo no le importaba solo pensaba en lo que había sucedido esa noche.
Los días pasaron pero nada parecía tener sentido su fuerza era débil su voluntad había desaparecido simplemente se sentaba enfrente de la ventana a observar como otros niños jugaban tal y como en el viejo orfanato y cada vez que lo recordaba sentía como las lagrimas caían sobre sus mejillas aun aguantando ese desbordante dolor.

Esa noche las enfermeras se encontraban de guardia estaban chismeando sobre que doctor era el más guapo o el más feo e incluso cual era el más amargado, cuando a lo lejos escucharon unos fuertes gritos y golpes aun asustadas corrieron a ver de dónde provenía. Cuando intentaron abrir la puerta se encontraba trabada, una de las enfermeras corrió al mostrador para llamar a uno de los doctores encargados de la paciente y también al Dr. Albert sin embargo ninguno de los dos contestaba la llamada, aun así seguía insistiendo con desesperación ya que muchos de los pacientes empezaban a gritar por los nervios de todo el alboroto otros empezaban a salir para ver lo que sucedía, las enfermeras angustiadas no sabían que hacer algunas corrían de un lugar a otro revisando a los pacientes, después de unos momentos lograron comunicarse con algunos de los doctores después con el doctor a cargo de ella quienes asistieron de inmediato al hospital para a atender a los pacientes y al poco rato el Dr. Albert contesto la llamada aun así no lograban abrir la puerta y los gritos no cesaban.

El Dr. se apresuro en salir escondiendo en la cajuela una gran maleta al llegar al hospital no paraban de discutir se arrimo a la puerta tocando –te estás metiendo en problemas así que abre la puerta- pero no hubo repuesta lo volvió a intentar pero nada

--¡¡cálmate y abre la puerta en este instante!!- miro a los demás y con una mueca escondió la maniaca risa que ella alcanzo a escuchar mirando hacia la puerta en ese momento vio la cerradura moverse acompañado de unos fuertes golpes en la puerta, el ambiente parecía ponerse más tenso el aire se hacía frio su respiración se volvió cada vez más difícil haciendo respiros forzosos uno tras otro se lanzo al suelo y retrocedió un poco cuando vio que rompieron la puerta, y unos hombres entran directo hacia ella, uno de ellos sostenía una inyección en la mano lista para usarse, en reacción se deslizo por debajo de ellos se levanto tomando la bandeja de los bisturíes, uno de los hombres se acerco a ella la sujeto fuerte y la alzo del suelo sin embargo ella zafo su brazo que sostenía la bandeja golpeándolo en la cabeza tan fuerte que este se desmayo y ella cayó al suelo de pie, otro de los que estaban ahí tomo la cobija para envolverla pero ella daba un golpe tras otro pero sin parecer que esto funcione cuando la arrincono para atraparla ella resbala al suelo golpeándose con la pared, tomo uno de los bisturís que estaba en el suelo y en un movimiento desgarro la cobija lanzándolo de una patada notando la sangre en su pie quedo petrificada del miedo, miro su mano asustada soltando el bisturí y se sentó en modo fetal y escondió su rostro quedándose ahí en el rincón, el doctor Albert tomo la inyección y sin que ella se diera cuenta la inyecto de inmediato se levanto para golpearlo sin embargo antes de que pudiera hacerlo cae desmayada mientras escuchaba los susurros de todos.

-¡¿cómo es que pudo caminar?!-

-Esta niña es un peligro-

-semejante milagro para un monstruo......-

Al despertar miraba el techo blanco se sentía mareada y algo apresaba sus manos, pies y estomago, como si algo la estrujara, al quererse mover noto que estaba amarrada en la cama de la habitación del hospital, aun torpe por la anestesia, empezaba a forcejear para zafarse tomando cada vez más fuerza y gritando cada vez mas fuerte sin ningún resultado.

Dr. Albert: será mejor que te calmes o los problemas en este lugar serán más grandes.

Ella volteo hacia la puerta mirándolo con desprecio al ver que se acercaba a ella, hacía más fuerza para liberarse sin ningún resultado favorable una enfermera nerviosa al entrar a la habitación la miro.

Enfermera: rápido que el Dr. Albert debe de estar esperando...-

El Dr. Albert parecía feliz colocando esa horrible sonrisa la miro mientras unos camilleros entraron junto con una enfermera y otros 2 hombres que parecía como si unas sombras entraran y la tomaran con fuerza al tiempo que ese hombre ese maldito Dr. se riera desbordadamente y nadie se diera cuenta ella comenzó a gritar a todo lo que daba jalándose de las cintas pero la sujetaron entre varios con tanta fuerza que no se daban cuenta que la lastimaban la enfermera miraba aterrada se había congelado -¡rápido la anestesia!- ella tomo las inyecciones y temblando se acerco a la niña para inyectarle el tranquilizante, de momento se sintió cada vez más débil ya sin fuerzas procedieron a quitarle las sogas para poder pasarla a la camilla y la sujetaron de nuevo con fuerza para llevársela, a pesar del tranquilizante ella trataba de jalarse para escapar.

Mientras se jalaba con debilidad lograba ver como los trabajadores y pacientes salían y la miraban con miedo agotada dejo caer sus brazos quedando quieta. Una vez que los camilleros llegaron al techo un helicóptero estaba preparándose para despegar viéndose ahí al Dr. Albert la subieron asegurándose de que no fuera a caerse y de inmediato despegaron.

Dr. Albert: Al fin te tengo y esta vez tendrá que funcionar.

El efecto del tranquilizante estaba pasando por lo que empezó a jalarse de nuevo pareciendo recobrarse rápidamente el Dr. Volteo a verla y comenzó a reírse no parecía asustado ni preocupado al contrario estaba eufórico de felicidad y esa acción parecía darle más emoción, sacando una inyección con un extraño liquido azul de su saco se acerco a ella tomando su brazo apretándola mientras ella gritaba de dolor se acerco a su oído con su enorme sonrisa de maniático.

Dr. Albert: Trata de tranquilizarte y disfruta el viaje.

Cuando menos sintió, el Dr. le clavo brutalmente la aguja en su hombro inyectándole el líquido mientras gritaba con más fuerza y sacando la aguja lentamente como si lo que buscara fuera el causarle todo el dolor posible. Todo se fue tornando oscuro la cara del doctor se iba desfigurando junto con su sonrisa parecía un espectro hasta que se perdió en la oscuridad.


Continuara...

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Re: Nada es como uno quiere

Mensaje por Sakura Zamorategui el Sáb Mar 21, 2015 2:25 am

Hola a todos...


Capitulo 2.4:
Capitulo 2.4 " El kali mikistli (La casa de muerte) "

Al abrir los ojos vio que estaba en una pequeña habitación blanca en la que estaba un lavamanos un espejo y una cama era lo único que cabía en ese cuarto de 4 paredes se miro y tenía una playera larga hasta sus rodillas de manga guango y hasta su muñeca y pantalón ambos de color blanco como toda la habitación descalza sin calcetas volteo al techo de nuevo viendo una esfera flotando en una de las esquinas, señalándola para donde se moviera parecía una cámara, vio una pequeña puerta al abrirla solo era un inodoro que apenas cabía una persona, de pronto se escucho un timbre y una de las paredes se desvaneció, al asomarse con cuidado pudo ver que en las paredes pasaba lo mismo saliendo de esos orificios varios niños de diferentes tamaños edades y razas.

A pesar de la situación no sentía miedo simplemente camino hacia afuera de la habitación y este se cerró al ya no poder regresar decidió seguir a los demás niños.

---Hola, ¿como estas?--- intento hablar con uno de los niños que caminaba pero este siguió su camino.

---Oye, ¿qué lugar es este?---acercándose a una niña asiática sin embargo solo la miro y siguió derecho.

---¡¡Mírame!!--- sostuvo a la niña y esta parecía tener una mirada perdida.

--- ¡¿Qué te pasa?, Contéstame!—pero no tenía ninguna reacción la soltó y esta misma siguió caminando como si nada hubiera pasado.

En eso sintió como alguien la sostuvo y la jalo empujándola adentro de un orificio el cual no se notaba mucho apenas se podía ver que era un chico de 12 años.

- ¿Que es lo que haces?, eso fue muy peligroso-

El chico miro a su alrededor y se asomo hacia afuera y después la miro de nuevo

-¿Cómo te llamas?-

-no te importa- barriendo la mirada a un lado

-vaya que agresiva- echa una carcajada mientras ella se molesta cruzando las manos e ignorándolo

-je, je, je... Eres muy gruñona, ¿qué edad tienes, 7, 8 años?- el sonreía sin embargo era diferente se veía una sonrisa sincera y contagiosa a lo cual ella no pudo evitar sonreír lanzando una pequeña y corta carcajada

-genial sonríes y te vez más linda sonriendo mmm...ya que no quieres decirme tu nombre te llamare ueyatl (1) ya que eres impredecible y muy bella como el mar-

Un sonido pareció alertar al chico se asomo por la barda del orificio y pudo ver que la gran mayoría de los niños ya habían avanzado y tras los últimos venían unos androides él, la jalo hacia a fuera caminando con discreción.

-trata de alejarte de esas cosas lo mas que puedas algunos de los niños que se llevan ya no los volvemos a ver o regresan como zombis, así por cierto me llamo Jonathan- sonreía mientras hablaba sin embargo también cuidaba a los lados y atrás.
Así la llevo de la mano hasta llegar a una gran sala.

Jonathan se veía nervioso al ver alrededor sostuvo con más fuerza la mano de ella y su sonrisa había desaparecido de su rostro.
-Por nada del mundo te alejes de mi-

La puerta se cerró desapareciendo viendo a un grupo de niños entrar en pánico corriendo a donde se encontraba la entrada golpeándola con fuerza y después de unos momentos estos fueron lanzados por una descarga eléctrica

-¿Qué pasa?-

las ventanas se cubrieron de golpe por una cortina metálica y enrejadas. Jonathan volteo a verla y la tomo por los hombros
-Escucha, este lugar no es un hospital- su respiración empezó a agitarse y sus manos comenzaron a temblar a los gritos desgarradores de los demás niños.

-Aquí es kali mikistli (2)-

-¡¿Que sucede , a que te refieres con eso?!-El miedo comenzó a apoderarse de ella-

-No sabía que nos traerían aquí no hoy, así que pon atención a tu alrededor y no confíes en nadie-

Aun que sus manos temblaran se veía firme y su mirada se volvió fría y aterradora.

Las paredes comenzaron a moverse y un fuerte crujido se empezó a oír, abriéndose un agujero del cual surgieron unas bestias deformadas con extremidades largas y garras como de tijeras su rostro se veía esquelético y estirado sin embargo parecía que les habían arrancado la mandíbula algunos parecían incompletos unos más que otros los demás niños empezaron a retroceder gritando del horror Jonathan la tomo del brazo y la jalo detrás suyo y solo miraba con una mirada penetrante y feroz.

Miro a su alrededor y algunos de los niños solo gritaban y lloraban otros parecían lanzarse a golpear a las bestias pero uno de los niños le falló el golpe y la bestia lo tomo de donde pudo y lo aplasto como si fuera una uva dejándolo caer casi por encima de otro niño el cual quedo salpicado por la sangre, tomaba su cabello y lloraba a gritos del horror.

Ella estaba impactada por lo que había visto entonces sintió un fuerte aire que casi la avienta hacia las paredes junto con un coro de rugidos.

Jonathan la sujeto y de un fuerte grito sus ojos se tornaron rojos dando un fuerte puñetazo al suelo enterrando el brazo y así no ser jalado por aquel fuerte estruendo sin embargo no todos lo habían logrado ya que fueron lanzados hacia la pared donde fueron electrocutados hasta quedar completamente irreconocibles por las quemaduras.

-¡¡sujétate!!- apenas se escuchaban los gritos de él con fuerza la jalo hasta que logro hacer que se sujetara de uno de los tubos que estaba dentro del agujero del suelo le sonrió y después volteo hacia enfrente coloco sus pies en el piso sus ojos se iban tornando de un fuerte rojo carmesí.

-todo estará bien- su voz se escuchaba diferente y menos de lo que noto el dio un fuerte salto al son de un grito a todo pulmón dirigido hacia una de las bestias logrando llegar su golpe a la cara viéndose como se despedazaba el cráneo sosteniéndose de uno de los huesos que se había salido, mientras este caía al suelo y era arrastrado por la fuerza de los demás rugidos arrancando uno de los huesos dirigiéndose hacia otro de las bestias en un solo movimiento apuñalo uno de sus ojos rasgándolo hasta arrancarlo enterrando el hueso al suelo. La bestia desvió su rugido hacia el techo haciendo temblar a su alrededor los demás al ver esto sonrieron y como si fuera un juego, imitaron a Jonathan rompiéndoles la quijada a las bestias que quedaban.

Una vez que mataron a todos los monstruos Jonathan la tomo del brazo colocándose en medio de la pista en formación circular al mismo tiempo que los demás. todos miraban alrededor, algunos pocos colocaban en medio del circulo a los más pequeños con el plan de protegerlos de lo que viniera al igual que él, la coloco atrás junto con los pequeños sin soltarla.

-prepárate que aquello solo fue el primer nivel-

Lo que él no sabía, era que ella estaba en shock por lo que había pasado.



Continuara...

-----(1) ueyatl: es una palabra nahuatl que significa mar-----
----(2)palabras nahuatl; kali= casa/edificio mikistli=muerte----


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Re: Nada es como uno quiere

Mensaje por Sakura Zamorategui el Dom Mar 22, 2015 1:33 am

Hola, que tal?, espero que esten bien...

Capitulo 3:
Capitulo 3 "Pesadilla en la realidad"

Ella entre su inercia comenzó a mirar arriba lo que la rodeaba sintiendo que la observaban colocando su mirada en la parte alta sintiendo movimiento en ese instante se desconecto de todo a su alrededor y vio como todo ese pedazo estaba distorsionado y unas sombras que se movían de un lado a otro de repente comenzaron a correr y a tener movimientos alterados sin embargo había uno que le llamaba su atención era el único que estaba ahí quieto si quiera moverse como si estuviera observando una obra de arte, con las manos hacia la espalda en eso lo mira minuciosamente sintiendo que le hablaba sonriendo de orilla a orilla.

-"Renace para mi"-

Sintió un escalofríos una sensación que la saco de ese trance pero no lograba salir de su miedo y su impresión se sentía pequeña inmóvil su cuerpo no le respondía, simplemente se encontraba ahí.

Los muros comenzaron a abrirse se escuchaban chillidos y gritos del fondo de ese oscuro pasadizo, una ráfaga salió de esa oscuridad y golpeo las luces haciendo que algunas se rompieran y otras parpadearan, la situación se tornaba mas critica los chicos se juntaron mas y se empezó a escuchar y a sentir como algo corría alrededor de ellos acorralándolos mas y mas sin embargo solo jugaban con sus víctimas antes de destrozarlas. Los chicos temblaban sentían como el pánico se apoderaba de ellos, así que uno de los chicos desesperado vio uno de los huesos de los monstruos anteriores y corrió por el perdiéndose en la oscuridad sin embargo se escucho un fuerte golpe y en el parpadeo de la luz solo se vio que algo lo lanzo al mismo tiempo que una de las chicas grandes corría para auxiliarlo deteniéndose al escuchar un grito desgarrador volteo a ver a los demás que en un destello de las luces algo ya la había atravesado. Ante lo sucedido los demás se aterraron y en la desesperación terminaron dispersados para atacar, mientras que los niños pequeños que estaban en medio del circulo seguían pegados cubriéndose la cabeza o los oídos tirados o hincados en el suelo sin moverse y llorando por el miedo.

Entre el parpadeo de las luces veía un momento a uno de los chicos mirando a su alrededor después se veía tirado en el suelo, entre el momento de oscuridad se escuchaba gritar y por ultimo solo se veía destrozado en pedazos y así era con los demás chicos grandes. sin embargo entre los parpadeos se veía una sombra correr alrededor los niños se tomaron de la mano fuertemente y se juntaron mas cerrando fuertemente los ojos mientras ella solo estaba ahí sentada paralizada mirando y escuchando.

Un grito pequeño y fino de desesperación advirtió a todos, voltearon y algo estaba jalando a uno de los niños los demás lo jalaban y trataban de ver entre la confusión que era esa cosa se veía los largos y huesudos brazos y garras filosas que se iban incrustando en la piel de aquel niño la bestia dio un chillido gritando el niño estaba muerto la bestia lo había partido en dos, al gritar entre ese momento de oscuridad lo jalo con fuerzas sin que nadie lo notara.

La sangre se extendió hasta llegar a la pierna de ella, la cual su mirada se volvió penetrante y perdida. Al ver la sangre que la tocaba sus ojos se dilataron sus manos comenzaron a temblar y una sombra se torno a su lado.

Dr. Albert: jajajaja ¿qué pasa acaso no te gusta?, es... tu... elixir - se escuchaba al oído sintiendo la brisa de su frio aliento resonando esas palabras en su mente

El grito desgarrador de otro niño la hizo voltear, se escucho otro grito y rápidamente volteo al otro lado viendo morir a otro chico mas todo giraba esas escenas parecían verse más claras como si esas cosas quisieran que ella lo viera cada detalle cada una de esas tragedias, de sus rostros desesperados llenos de lagrimas, los labios moviéndose en silencio pidiendo ayuda queriendo no morir y sus ojos abiertos después de que sus cuerpos perdieran la vida.

Jonathan: ¡¡¡Ueyatl!!!, cuidado...

Fue lo último que escucho cuando todo se volvió oscuro

Sentía que algo la iba sujetando de sus brazos lentamente presionándola alzándola frente a una sombra que tomaba la forma de un hombre sin rostro el cual se escuchaba reírse sujetando la cabeza de ella la cual estaba caída.

-Tu actuación a acabado y estas dormida eso es imperdonable jajajajajahahahahahaHAHAHAHAAAAA.....-

Alzo la mirada y sus ojos se tornaron blancos gritando.

Al reaccionar abrió los ojos se encontraba hincada todavía en esa habitación, los niños la miraban impresionados y algo asustados, la luz se había regenerado, y se veía rodeada por los cuerpos muertos de aquellos seres, algunos se veían con sus extremidades desprendidos y regados por todos lados.

Ella trato de levantarse pero sus piernas no pudieron sostenerla cayendo al suelo de nuevo sobre la sangre al ver esto se asusto demasiado abrasándose y mirando hacia abajo sin moverse.

Los chicos miraron a su alrededor reacomodándose lejos de ella mientras Jonathan corría a verla

-¡Déjala, ¡¿no ves que estuvo a punto de matarnos?!-

Pero el los ignoro, las puertas se abrieron y se escuchaba un silencio que aterrorizaba a todos y de un momento a otro se vio que de esa oscuridad un liquido salió bañando a algunos de los niños derritiéndolos y quemando a los que salpicaba

-¡¡No sean tontos quítense de ahí que esa cosa escupe acido!!- grito Jonathan desesperado

Se escuchaba como algo realmente grande venia corriendo cuando una alarma sonó y la puerta se cerro de inmediato se escucho un fuerte golpe detrás de la puerta, las cortinas de metal se retiraron y las puertas se abrieron para que pudieran salir los niños que habían sobrevivido corrieron afuera quedando en otra habitación en el cual entro el Dr. Albert con su sonrisa de siempre. Mientras que Jonathan la cargo y antes de que pudieran salir la puerta se cerro y otra se abrió y un hombre vestido elegantemente de blanco los invitaba a salir.

No tenía tanta confianza no sabía si salir o quedarse sin embargo accedió, el hombre empezó a caminar y él lo siguió.

-Tranquila Ueyatl, yo te cuidare -esas palabras fueron tan reconfortantes que ella cerro sus ojos agotada.

todo se veía oscuro y una silueta blanca danzaba a lo lejos camino hacia ella viendo a una mujer completamente blanca formada de luz iluminaba todo alrededor sin embargo se veía triste sus ojos eran profundos sin ningún signo de vida.

-"Hasta la flor más bella es víctima del destino "- se escuchaba en eco en el lugar no se veía de donde venia pero el instinto dictaba que eran las palabras de aquella mujer que no movía sus labios más que su cuerpo dirigiendo esos ojos blancos hacia ella.

Se detuvo y en un movimiento de ballet se inclino con elegancia hacia ella tomando con delicadeza su barbilla soplando se creó una gran ráfaga de la cual salió volando muy alto lejos del suelo miro hacia ella notando un liquido negro que subía por sus pies cubriéndola sin embargo ella seguía bailando.

-"El sacrificio es el camino más doloroso pero el único que llenara la oscuridad con la luz"-

La luz se extinguió y la mujer había desaparecido en ese instante el liquido tomo la forma de un rostro y se lanzo hacia ella tratando de alcanzarla su respiración se hizo más rápida miraba hacia abajo y pudo ver como habría la quijada para tragársela pero de lo que parecía ser la lengua se estiro hasta ella al tiempo que la quijada se deformaba comenzó a sostenerla al igual que ese liquido se iba envolviendo en su cuerpo lentamente se deslizaba sobre su piel sintiendo un frio como si se tratara de hielo que la congelaba. pasando por la rodilla después a la cadera a la cintura pasaba por el estomago deslizándose hasta su pecho cubriéndola casi por completo tratando de zafarse con sus manos arrancando de su cuerpo lo mas que podía de esa sustancia atrapando sus brazos para llegar a su cuello caminando con tanta suavidad que se podía sentir como el aire comenzaba a terminar iniciando con un bloqueo de aire y la presión iba aumentando se sacudía tratando de respirar pero el aire no la socorría un quejido brotaba de su boca pidiendo ayuda mientras escuchaba a alguien reír a todo pulmón.

-"Lo que no te mata te hace más fuerte"-


Continuara...


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Re: Nada es como uno quiere

Mensaje por Sakura Zamorategui el Dom Abr 05, 2015 6:18 am

Hola...con este cap termino de re-subir lo que estaba en la antigua Maneko

Capitulo 4:

Capitulo 4 "Receso"

Abrió los ojos se encontraba de nuevo en aquella extraña habitación blanca, se dio cuenta de que no había sido solo un sueño, se levanto y noto que sus ropas blancas ya no estaban manchadas de sangre, se recargo en la pared donde se había abierto la ultima vez esperaba que se abriera en ese momento, los recuerdos de lo que había pasado inundaron su mente y esta retrocedió cayendo de espalda se sostuvo la cabeza y cerró los ojos con fuerza.

Pasaron las horas y ella no se movía, la habitación se torno oscura y el ambiente comenzó a sentirse cada vez más pesado.

-interesante espécimen resultaste ser- algo tocaba su hombro, alzo la cabeza de inmediato sin ver a nadie de pronto escucho un golpe en donde es la puerta.

-Hola-  miro a su alrededor, de inmediato pudo reconocer la voz de Jonathan, miro atrás suyo a dirección de la cámara que no la dejaba de mirar ni un segundo,  así que se sentó en la esquina  encogió las piernas y se cubrió la cara con sus brazos.

-¿qué haces aquí?, alguien podría verte- decía  ella en susurros, y escucho una risa.

- No te preocupes nadie me ve aquí es de noche y no hay vigilancia, se podría decir que es la hora muerta- reía Jonathan, sentado recargado en la pared, se levanto alegre y con una risa picara y traviesa.

-¡Oye!¿ que te parece ir a jugar un rato antes de que amanezca?-

-¿Y si alguien o algo nos ve?-

-No te preocupes regresaremos a nuestras celdas antes de que se den cuenta- se escuchaba con entusiasmo, pero sabía que era arriesgado y eso le parecía divertido.

-¿Está bien pero como podre salir?-

Hubo un silencio un tanto incomodo por algunos minutos. El tiempo corría pero no parecía importarle

-¿Vez una pequeña ventilación?

-No, ¿dónde?-miro alrededor de la habitación incluso movió algunos muebles pero nada

-¿ya revisaste el baño?-

-No- corrió a asomarse miro todos los rincones hasta que vio una caja la cual la movió encontrando su objetivo, jalo la reja de ventilación la cual parecía estar mal puesta y decidió entrar

-Busca el que va al pasillo-

Gateo por el conducto mirando por distintas direcciones, hasta que vio por un extremo a Jonathan, él, la ayudo a salir ya que era muy alto para que saltara. Una vez en el suelo la tomo de la mano, miro por ambos lados del pasillo y se la llevo corriendo a una velocidad que ella pudiera seguirle el paso ,se detenían en las  esquinas observaba a los androides y en el momento preciso pasaban muy rápido, así recorrieron parte del edificio, hasta que llegaron a una puerta doble, al pasar la habitación era muy lujosa, con grandes cortinas que parecían de seda, sillones demasiado suaves echas de piel, una mesa de centro de cristal cuadros y estantes con diversas bebidas y otras variedades.

-Estamos en una zona prohibida así que siéntete como una reina-

-Esto es maravilloso, nunca había visto un lugar así-

-Si, en ocasiones llego a venir es muy fácil desplazarse por el edificio-

-¡¿Pero, por que no has escapado?, si puedes salir de aquí fácilmente!-

-realmente, no es tan sencillo- la sonrisa de Jonathan cambio por  una de tristeza

-¿Cómo lo sabes?, si no lo has intentado- Ella decía mientras fruncía el seño

-¡Claro que lo he intentado!, este lugar está construido en una isla no hay forma de salir todos aquellos que llegan es por aire, así que no hay forma-

-¿Y los barcos?, tienen que pasar por el lugar así podemos pedir ayuda-

-Aun que es una buena idea es imposible, estamos en medio de uno de los triángulos de las bermudas, se podría decir que este lugar es el misterio de esas famosas desapariciones que no son más que crueles asesinatos cubiertos por una leyenda-

Su mirada fue barrida hacia un lado, sabía que estaba atrapada sin ninguna posible salida, se dejo caer en medio de la sala y trato de no llorar, al sentir una que otra lagrima salir, se cubrió su cara, Jonathan se acerco a ella dando unas suaves palmadas en su espalda esperando que se confortara.

-Oye, tranquila hay un lugar más que quisiera que vieras, seguro que te gustara- Le sostuvo su mano y la levanto con delicadeza como si se tratara de una hermosa princesa, su expresiva sonrisa le lleno el corazón haciéndola olvidar el por qué de su tristeza, Jonathan de nuevo la jalo, se asomo por las puertas y después corrió cruzo diferentes pasillos. En una esquina él, la dejo haciéndole seña de silencio mientras se acercaba a uno de los robots rodeándole de una manera ágil y rápida  esquivando su mirada, el androide que cuidaba esa área no lo veía  inclusive  hacia caras chistosas como una burla  por lo tanto ella no pudo evitar dar una discreta risilla, el muchacho se sentía emocionado, como si se hubiera tratado de un gran triunfo, se dirigió hacia ella y la jalo de nuevo pasando por los demás vigilantes de los pasillos hasta llegar a una puerta con cerrojo saco una cuchara de metal que parecía desfigurada  por completo  lo introdujo, logrando abrir la puerta.

-Las damas primero- haciendo una reverencia demasiado exagerada y señalando con ambas manos a dirección de adentro. Ella lo miro todo era muy oscuro pero aun con miedo entro, se cerró la puerta a sus espaldas y volteo inmediatamente

-¡¿Jonathan?!- la voz le temblaba y trataba de buscar la puerta cuando sintió unas manos en sus ojos

-Tranquila, no grites que te escucharan- Jonathan lo decía con mucha tranquilidad

-Tengo miedo quiero irme-  su cuerpo temblaba

-Relájate y respira, solo espera un momento a que tus ojos se acostumbren a la oscuridad y a que la luz de la luna haga su trabajo-Quito sus manos de sus ojos y las coloco en sus pequeños hombros, ella respiro y espero hasta que su vista se adapto, la luz de la luna ayudo aun mas al lograr salir de las nubes. Se asombro al ver el lugar, era un mirador, se veían distintas plataformas y las escaleras que llegaban hasta la  última, había una habitación de vidrio con algunos controles, cajas abiertas donde se veían armas y municiones incluso metralletas de mas, había también algunas mesas con sillas pero lo que más llamaba su atención era la vista del techo de cristal de forma cilíndrica.

-Es aterrador, pero igual es algo asombroso- Dijo ella sin dejar de mirar a su alrededor

-Aquí es donde algunos de los adultos vigilan y monitorean el área de afuera, en caso de que se acerque alguna embarcación de cualquier tipo, no les importa si son turistas, pesqueros náufragos, incluso viajeros aéreos.-

-Pero...¿ por qué no hay nadie?-

Jonathan se rio y empezó a caminar hacia las escaleras -Han de estar durmiendo o rascándose la panza-

Ella lo jalo de la orilla de la camisa con sus ojos llenos de miedo-Tenemos que irnos, ¿y si llegan?-

-No te preocupes,  se fían demasiado de la leyenda de esta área, que nadie se atreve a venir además tienen una alarma en caso de que vean algo acercarse incluso si es un pez diminuto, así que no vendrán hasta el amanecer- la tomo de la mano y la impulso a subir las escaleras, conforme iban subiendo ella, empezaba a sentir un fuerte latir en su corazón y mas al ver su sonrisa cuando volteaba a mirarla, al llegar casi a la ultima plataforma ya se lograba ver atreves de los ventanales el hermoso paisaje y las estrellas era lo que más le asombraba miles y miles de ellas brillando y destellando en el cielo era como estar en un planetario.

-Listo llegamos-

Jonathan la cargo y se sentó en el suelo a dirección de afuera acomodándola en sus piernas y abrazándola al instante sus mejillas de la pequeña se sonrojaron, y su corazón se acelero aun mas casi como si la respiración le faltara.

-Me encanta este lugar, cada vez que estoy a punto de rendirme... vengo aquí y miro las estrellas, y tengo la esperanza de poder regresar a casa-

-¿Tenias una familia?- ella volteo a mirarlo asombrada y el asentó la cabeza

-¿Entonces por qué estas aquí?- ella tenía otra idea de la razón.

-Como te lo dije algunos fuimos secuestrados, pero algún día regresare con mi madre, y seré uno de esos policías y así vendré a tirar este maldito lugar y mandare al infierno al lunático que creó este infierno- mientras lo decía sostenía fuertemente un pequeño dije que traía colgando.

Ella, sostuvo uno de sus brazos en un caluroso y fuerte abrazo recargando su cabeza él, la miro y dio un profundo respiro.

-¿Cuál es tu historia?, porque te vez muy pequeña, seguro que tu madre estará
muerta de la angustia por encontrarte...-

-No, realmente no tengo mama-

-Un padre, un hermano tal vez alguien que sepa de ti-

-No, estoy sola- ella estaba seria sentía que la voz se quebraba sin embargo se mantuvo firme.

Jonathan acaricio su cabeza, ella volteo a verlo y en ese instante recibió un suave beso en la frente con una sonrisa.

-Tranquila yo seré tu hermano mayor, y algún día saldremos de aquí, y mama nos recibirá a ambos con sus brazos abierto, ya lo veras-

En ese instante se escucho una sirena entre el edificio se escuchaba los pasos de los guardias de un lado a  otro Jonathan se dio cuenta de lo tarde que era, y de que los habían descubierto, de inmediato se levanto y la miro, se dio cuenta que trataba de esconder el miedo que tenia así que la cargo.

-Sostente fuerte y no te sueltes-  su mirada se volvió profunda, la altura era de  una casa de 5 pisos y sin pensarlo 2 veces salto cayendo de cuclillas abrazándola con fuerza para amortiguar la caída después de unos pocos segundos se levanto con cuidado y salió rápidamente aseguro la puerta para que no se den cuenta de la visita que hicieron, y corrió por los pasillos aun mas rápido tratando de ubicar un conducto de aire, de pronto se detuvo de golpe en una esquina y miro un grupo de hombres y atrás estaba un conducto de aire lo bastante bajo para ella, la bajo con cuidado y la agarro de la mano se volteo a verla hincándose

-Ueyatl, yo los voy a distraer y tu correrás a ese conducto y rápidamente buscaras tu habitación, cierra bien la ventilación y no salgas del baño hasta que entren por ti-

-No quiero que vayas, debe haber otra solución-Ella lo sostenía fuerte pero Jonathan se jalo quitándose la de encima y se levanto sonriéndole

-Todo saldrá bien, no te preocupes-  corrió hacia los guardias jalando sus trajes y estos comenzaron a perseguirlo, cuando ya no había ninguno en el pasillo ella corrió y abrió rápido la ventilación entro y la cerro de inmediato busco su habitación, su desesperación se hacía más intensa el miedo aumentaba era como si sintiera que algo la estaba acorralando la estaba alcanzando a punto de agarrarla, hasta que logro encontrar su habitación, entro y cerro  con cuidado y coloco de nuevo la caja, se sentó en la esquina acurrucándose  se sentía cansada sus ojos se iban cerrando poco a poco,  trataba de que no, sin embargo al final, se quedo dormida.


Continuara...
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Re: Nada es como uno quiere

Mensaje por Sakura Zamorategui el Jue Abr 09, 2015 12:00 pm

Hola a partir de aquí ya estaré subiendo capítulos nuevos si hay alguien que este leyendo esta historia o que haya esperado el siguiente capitulo a partir de la anterior pues aquí esta.


CAPITULO 4.0:
Capitulo 4.0 "Perdiendo la cordura"


Se escuchan ruidos, todo está oscuro, llantos, murmullos, todo se va aclarando poco a poco, miro a su alrededor, había adultos asustados las hermanas tenían una mirada perturbadora una de ellas se encontraba en el suelo abrazando a uno de los niños grandes que la molestaban, estaba temblando del miedo con su brazo desgarrado, miro el piso lleno de sangre y a sus pies vio el cadáver de un perro. Retrocedió un paso volteando su mirada a sus manos ensangrentadas y con un cuchillo el cual dejo caer en el charco. En ese instante una masa surgió de la sangre extendiéndose por todo el lugar llevándose a quién podía haciéndose mas y mas espesa y roja a tanto de verse como la lumbre, la hermana quien seguía ahí con aquel niño no dejaban de mirarla -Esto es tu culpa- decían ambos -Es tu culpa- lo repetían una y otra vez -Es por tu existencia- comenzaban a decirlo con una voz ronca y más gruesa lo repetían una y otra mientras sus rostros se derretían hasta verse el cráneo y aun moviendo ambas quijadas -¡¡¡Todo esto es por tu maldita existencia!!!-

Al abrir los ojos, trato de moverse pero no podía se encontraba atada a una mesa de metal, trataba de soltarse pero no podía al girar la mirada observo a un hombre que se iba acercando a ella -El espécimen 6844 a despertado, espero indicaciones- el hombre la miraba mientras presionaba con su mano derecha su oído muy centrado mirando a la nada -Entendido- la miro y en un movimiento brusco zangoloteo la mesa de operación, acomodando a su gusto coloco a su lado unos instrumentos de operación se coloco unos guantes y un cubre bocas - Es hora de la operación, lástima que estés despierta- decía con los ojos llenos de satisfacción de lo que estaba a punto de hacer.

- ¡Déjame ir!- seguía luchando por desatarse

-Vaya, pero que niña tan mas curiosa, tienes algo especial, así que espero que funcione en ti no como los demás niños- sonreía mirando a otras mesas con sabanas llenas de sangre, algunas chorreando aun con los cuerpos por debajo.

El doctor tomo un bisturí, y lo encajo en el pecho de la niña comenzando a hacer una incisión, mientras ella daba unos gritos desgarradores, lloraba y se agitaba sin poderse zafar mientras el doctor tarareaba como si esos gritos fueran una hermosa melodía, seguía cortando hasta poderla abrir justo viendo sus órganos internos, mientras ella se dejo caer sin moverse, sus ojos se habían abierto mas de lo que se podía por el insoportable dolor, su boca quedo abierta con la saliva revuelta con sangre escurriendo de su boca por la mesa hacia el suelo.

-Vaya, he escuchado prodigiosas cosas sobre ti, así que no puedes morir, sé que no lo estas-

El doctor se acerco al oído de la niña para susurrarle - Y me asegurare de que sientas cada jalón, cada cortada, cada cocedura...todo lo que te haga..., serás mi juguete fa...vo...ri...to-

La siguió cortando y sacaba muestras de su cuerpo, inyectándole una sustancia azul viscosa y en ciertas ocasiones ella reaccionaba ante el dolor como si tuviera convulsiones sin dejar de quitar esa expresión. El doctor hacia constantes llamadas o las recibía, alcanzaba a escuchar sobre pruebas de ADN, y distintas mezclas, también sobre los resultados de las muestras que sacaba, y así todos los días sacaba mas y mas muestras y se iba a otra habitación dejándola ahí, otras ocasiones la cortaba lentamente haciendo incisiones profundas en sus brazos piernas estomago solo para escucharla gritar lo hacía tan lento y tan profunda la cortada que ella apenas se podía revolcar del dolor dando agonizantes gritos, cada día reaccionaba menos, y eso llevo al doctor a ya no tomarle tanto interés a tal grado de dejarla ahí en ese lugar por 2 o 3 días sin checarla solo lo hacía cuando le llamaban.

Pero una llamada fue distinta el rostro de aquel hombre se torno distinta a la de costumbre

-De inmediato Dr. Albert, en un momento la tendré lista, solo una pregunta...- se torno un silencio un tanto temeroso, ese hombre comenzó a temblar, su mano que se encontraba libre la uso para zafarse un poco la corbata...

-Sí señor....de...in..me...dia...to, solo no lo ha...ga, se lo supli...co-

Sus ojos voltearon a verlo sin girar su cabeza, el hombre la miro lleno de furia tomo el bisturí y se la encajo en la pierna con todas sus fuerzas, casi haciéndola gritar, empezó a caminar de un lado a otro pensativo, se veía nervioso, preocupado, la volvió a mirar, sonriendo.

-Solo logrando contigo lo que los demás no han podido con otros niños mi vida estará a salvo-

La miro acercándose a ella quitándole las cuerdas que la sostenían

-Bien chiquilla, se acabo el señor amable...,¡¡¡Vamos, levántate!!!-

La jalo tan brusco del camisón que parecía que salía volando de la mesa de cirugías casi arrastrándola hasta llegar a una habitación oscura, encendió las luces el cuarto estaba lleno de sangre seca y alguna más fresca y en una esquina se podía ver a un chico parecía de 13 años estaba amarrado, ella lo miraba esperando verle el rostro pero solo estaba ahí tirado, el hombre la patio al otro extremo del cuarto amarrándola con una cuerda que estaba amarrada de la pared.

-Bien ahora tendrás una compañera, el que cumpla con su tarea tendrá alimento-

El hombre salió de la habitación apagando la luz, y así pasaron las horas, sin saber si anochecía o amanecía, no había hora de dormir o de comer, ya ha pasado varios días, solo llega ese hombre aventando 2 platos de agua al chico y a ella, en ocasiones apenas y el chico se mueve para tomar el agua a lo contrario de ella que se lanza inmediatamente a beberla.

Un día el hombre entro, se veía más estresado, estaba hablando por teléfono, colgó y pateo la pared y empezó a hacer una rabieta, ella cerro sus ojos.

Unas sombras la rodean la empiezan a cubrir y un estruendo surge una voz -Matar o morir, matar o morir...-Una y otra vez hasta que la oscuridad la cubrió. Abre los ojos y escucha el llanto de un cachorro, al mirar al frente puede ver a un cachorro moribundo en el suelo dándose cuenta que realmente eran dos.

-Solo les daré comida si es que les rompen el cuello los estrangulan, yo que sé,... cuando regrese estos perros deben estar muertos- decía con un tono seco y arrogante, se giro y salió de esa oscura habitación.

El cachorro apenas y se movía, ella sentía una enorme hambre sin embargo no tenía el valor para hacer tal atrocidad, lo tomo entre sus brazos tratando de darle un poco de cariño y de consuelo, de pronto escucho un chillido, al voltear hacia el otro chico quedando impactada su boca y quijada estaba llena de sangre, chorreando hasta sus manos y sus ropas, se veía que masticaba una parte del cuello de aquel perro y la miraba como si fuera una fiera apunto de atacar para proteger su comida, ella solo se hizo hacia atrás, cubriendo al perro entre sus brazos, viendo el chico se balancea hacia ella como un animal salvaje siendo detenido por la cuerda que está amarrado desde su cuello, se jalaba y aventaba manasos con sus uñas largas como si fueran garras.

Pasaron las horas, y aquel chico seguía devorando al perro, pronto ella se acostumbro al olor de la sangre y a la oscuridad del cuarto, su oído se había agudizado tratando de saber que pasaba afuera. Había desgarrado sus ropas para hacer vendas para poder curar las heridas del perro ya limpias del agua que aquel hombre le dejaba ella miraba hacia la puerta poniendo atención hacia el exterior mientras que el cachorro dormía tranquilamente en sus brazos, pasaron mas y mas tiempo hasta que en un determinado momento ella escucho algo, parecía que alguien se acercaba, suponiendo que era el doctor dejo al perro en la esquina de la pared donde estaba sentada haciéndole señas de silencio, ella se coloco enfrente de el cubriéndolo, esperando a que entrara.

La puerta se abrió por un momento la luz que estaba detrás del hombre la cegó cerrando los ojos y el olor a sangre fresca se hacía presente, ella solo se hizo hacia atrás mientras que aquel chico se jalaba hacia delante desesperado por lo que tenía en las manos.

-Vaya, al parecer quieres mas comida, sin embargo tú chiquilla no te has ganado nada- lo decía mirando a la chica con enojo tomo ambas carnes y las aventó hacia el chico quien sin perder tiempo comenzó a devorar la carne, aquel hombre se dio vuelta y salió cerrando la puerta de nuevo.

Ella tomo el aliento y volvió la mirada hacia el perro al tiempo que gruñía su estomago y después vio al chico, se fue acercando poco a poco a él para jalar la comida alcanzando una de las carnes jalándolo cuando él se da cuenta se voltea a echarse encima de ella, mordiéndole el hombro, se escucho sus gritos en eco, y en ese instante el perro empezó a chillar desde su esquina, ella trataba de quitárselo, golpeándolo sin embargo se volvía mas agresivo, en ese instante, el cachorro tomo valor y se lanzo mordiendo la cara al chico quien se hizo para atrás aventando al perrito de un zarpazo quedando hay tirado aquel chico abría la boca mostrando sus dientes y se iba acercando al perro para devorarlo, ella al ver eso sus ojos se tornaron negros y furiosa se lanzo sobre el chico mordiéndolo, el chico se voltea para enterrarle las uñas rasgándole la piel, ella lo golpea varias veces, de repente ella siente un fuerte dolor y al mirar vio su brazo atravesado, miro al chico sonreír de una forma psicótica, y ella retrocedió y su puño del otro brazo comenzó a des formarse sin darse cuenta, ella, solo se lanzo hacia el rompiéndose la cuerda que la sostenía en su esquina.

El hombre entro corriendo a la habitación, y la vio a ella en su rincón llena de sangre sentada abrazando a su perrito volteo a ver a la otra esquina y el chico estaba muerto se acerco a revisarlo y vio que tenía su pecho abierto notando que se podía ver el piso a través del cadáver, aquel hombre empezó a reír.

-Casi, casi es la hora, solo un poco mas-


Continuara...



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Re: Nada es como uno quiere

Mensaje por Slyfersakura el Jue Abr 09, 2015 4:42 pm

mmm....algo oscura en algunas partes...
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Re: Nada es como uno quiere

Mensaje por Sakura Zamorategui el Mar Abr 21, 2015 3:07 am

En ciertos malos momentos es cuando me inspiro, y solo escribo a veces ni me doy cuenta al 100% lo que escribo solo me dejo llevar...
Bueno aqui esta la siguiente parte...

CAPITULO 4.1:

Capitulo 4.1 "Revuelta"

Todo se volvió mas callado, el cachorro dormía al igual que ella, ya casi no comía, ni tocaba el agua, en ocasiones llegaba algún chico o algún niño, y moría teniendo así algo de comida, en ocasiones el que llegaba y soportaba, perdía la cabeza y la atacaba queriendo devorar al cachorro y ella los terminaba matando, en ocasiones ese hombre llegaba y se llevaba muestras de su sangre o le inyectaba algo sin moverse solo atacaba si intentaba tocar a su cachorro.

Un día o noche, no se podía saber ya tanto tiempo que era difícil de saber, pero en una ocasión que esa puerta se abrió aquel hombre trajo a una chica ya algo grande, entro y esta vez no la amarro como en las ocasiones anteriores solo la lanzo a la esquina y ella levanto un poco el rostro sonriendo pudo ver su boca manchada de sangre, pero cuando él, la pateo y se dio vuelta vi sus ropas con sangre.

-¡¡Maldita chica, a la próxima que me muerdas no la contaras!!- le grito mientras se dio vuelta para irse, pero se detuvo cuando la chica empezó a reírse.

-Ha, ha, ha, ha, Cría cuervos y te picaran los ojos- lo dijo entre risas alzando su mirada que se veía muy psicópata. El, cerró la puerta ya sin más que decir y esa chica se sentó, de pronto se durmió, paso el tiempo, y la chica alzo la mirada, no parecía la misma se veía más sutil, Miro a su alrededor y después se dirigió a ella.

-Hey, hey, oye niña, ¿Que es este lugar, Porque hay tanta sangre?-

Ella la mira sin decir nada

-Contesta, ¡Di algo!- Pero ella no reacciona, solo la sigue mirando, la chica la ve de pies a cabeza, con heridas, raspones, sus ropas manchadas de suciedad y sangre seca y logra ver al perro en sus brazos.

-¿Y ese perro?- ella intento acercarse pero ella le avienta la mano y se aleja

-Lo siento, no quise incomodarte-

El tiempo no se detenía y ella veía que esa chica era diferente a todos los que habían traído, a comparación de otros ella mantuvo la calma y de igual forma no tocaba mucho el agua y parecía tratar de acercarse a ella.

-Vaya, al parecer Verónica me metió en problemas otra vez- la chica susurraba para así misma.

A lo lejos se podía escuchar la voz del hombre a veces se escuchaba enojado pero no lograba verlo pero percibía que hacia un berrinche.

-¡¡¡Malditos, no pueden hacer esto , es mi proyecto ella es mía, es mi creación, no pueden quitármela!!!-

fue la última vez que escucharon su voz estaba gritando, aun después de unas horas seguía igual, después ya no se supo más de él.

-No hablas mucho, ¿verdad? pareces de 7 u 8 años, te vez muy pequeña-

- 9 -

-¿Que dijiste,...hablaste?-

- 9,...tengo 9...años- la chica sonrió emocionada y seguía hablando con ella parecía amigable y con el tiempo, la chica se fue ganando la confianza de ella.

-Tu perrito se ve muy mal- la chica le estiro la mano y ella le paso a su perro el cual se veía mal pero fuerte, le quito las vendas rasgadas que estaban sucias, la miro y tomo su agua y se lo echo encima al perro limpiándolo principalmente sus heridas y le puso vendas echas de su ropa la cual no estaba tan sucia.

-Es sorprendente lo mucho que ha aguantado ese perro, ni parece que sea normal-

-Gracias- ella la miraba y se veía feliz y la chica le sonreía

Seguía pasando el tiempo y la chica lograba hacerla decir 2 o 3 palabras y aquel hombre no venia si no alguien más joven que les aventaba comida desde una rendija de la puerta en ocasiones se asomaba, parecía temeroso apenas y podía asomar la cara.

Ellas dormían, la chica estaba recargada en la esquina con ella recostada en sus piernas chupando su dedo y abrasando al cachorro, tranquilas. Pero un estruendo despierta a la chica y en seguida se escuchan pasos de un lado a otro habían activado las sirenas que hacían eco desde lo lejos, ella abre sus ojos y la chica estaba despierta se veía preocupada.

-Toma al cachorro y quédate atrás-

Ella hizo lo que la chica le dijo, de pronto se escuchan gritos y numerosos disparos, la chica se levanta colocándose enfrente de ambos.

-Verónica, prepárate para lo que venga- su rostro cambio no parecía ella misma si no la chica que había entrado por primera vez.

-Espero que se ponga divertido- comenzaba a carcajearse y por unos segundos volteo su mirada a atrás, y la miro.

-Descuida no les are daño, eres la primera persona que me agrada-

Entonces es cuando entra ese hombre armado la bata blanca tenía un vivo rojo carmesí y sus lentes se veían rotos y chuecos, su sonrisa se veía nerviosa y sus ojos estaban perdidos les apunto hacia ellas preparándose para disparar.

-Nadie las tendrá, nadie, ustedes son mías y se irán al infierno con migo, hahhahahahaha.-

La chica se abalanzo hacia él para quitarle la pistola pero esta se disparo, dándole en la costilla, aun así no soltó el arma apoyada en uno de sus pies le dio una patada en la parte intima y al doblarse le golpeo el estomago logrando hacer que soltara el arma para darle una secuencia de golpes consecutivos en la cabeza con la pistola, una vez que lo vio muerto se arranco un poco de su ropa para vendar su herida, tomo la mano de la pequeña y salieron corriendo juntas.

Había sangre por doquier los gritos eran muy fuertes y dolorosos, se veían correr entre los pasillos criaturas extrañas algunas apenas y se distinguían que fueron humanos otros se había perdido tal esencia que solo eran bestias sin conciencia del bien y del mal, trataban de pasar de inadvertidos pero solo se daban cuenta de sus presencias no tenían más que dispárarles.

Al llegar al piso principal se veían cadáveres de esos hombres de guardias y algunos otros niños

-Ya no puedo decir que no veas, esto ya es normal para nosotros, ¡Mira la puerta!, y bien ahora que se que viviremos me llamo Verónica y la otra chica amable es Lizbeth-

Pero ella, sonrió y no contesto, a esto solo corrió.

-¡¡Hey niña, tonta pero que rayos haces la salida esta hacia el otro lado!!-

Verónica rápidamente la siguió, no entendía lo que buscaba, la pequeña se dirigió hacia las habitaciones donde eran encerrados, buscando aquel amable chico al que le había hecho una promesa.

-¡¡¡ Jonathan!!!, ¿donde estas?, contesta!!!-


CONTINUARA...
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Re: Nada es como uno quiere

Mensaje por Sakura Zamorategui el Vie Jun 05, 2015 4:53 am

Uff al fin pude tener un momento de inspiración y pude continuar con la historia a ver que les parece...

CAPITULO 4.2:

Capitulo 4.2 "Un torbellino de caos"

El ruido de las sirenas eran ensordecedor, apenas se escuchaban los gritos, los gruñidos de las bestias y las botas de soldados marchando, pero lo que se podía escuchar eran los disparos, y cada vez se escuchaban más cerca

-¡¡¡Niña, regresa, Lizbeth no me perdonara si te abandono aquí y lo haré!!!- Se escuchaba gritar a Verónica, pero ella seguía corriendo y gritando.

-¡¡Jonathan!!, ¡¡Jonathan!!-Gritaba mientras revisaba los cuartos vacios,
siguió avanzando, cuando sintió un golpe que la lanzo lejos al momento que escucho un rugido ensordecedor, a lo que de inmediato se tapo ambos oídos, al mirar era una bestia de las que se había encontrado la primera vez que llego, esa cosa la miro con su cara deformada, esquelético y estirado, alzo una de sus largas extremidades para golpearla con sus afiladas garras, cuando se escucho los ladridos del cachorro, la bestia voltio y dio un fuerte rugido para atacarlo pero por su poca masa salió volando.

-Noooo, déjalo en paz!!!- grito ella mientras se levantaba y se lanzaba se trepo a la cabeza de la bestia, a lo cual el empezó a sacudirse para quitársela de encima, de inmediato se empezaron a escuchar disparos, a lo que la bestia se enfureció y empezó a azotar sus descomunales brazos hacia el suelo con fuerza.

-¡¿Qué rayos te pasa maldita suicida?, y todavía me arrastras a esto!- Verónica gritaba con fuerza para llamar la atención de la niña, sin dejar de disparar a pesar de los temblores que el mutante provocaba.

-Baja y vámonos de aquí, antes de que lleguen y nos maten junto con esta cosa!!-decía Verónica mientras iba retrocediendo mientras cargaba el arma para seguir disparando

-No me iré debo encontrarlo, prometimos irnos juntos y no lo dejare-

-¡Habrán fuego!- Se escucho la voz de un hombre a sus espaldas, a lo que Verónica volteo a mirar, un grupo de personas uniformadas estaban apuntando listos para disparar si no es que ya estaban haciéndolo.

-¡Señor hay niños aquí!- se escuchaba una voz con un tono irritante y explosivo.

-Acaben con ellas con todos los experimentos, son ordenes de arriba- Verónica inmediatamente se deslizo por debajo de la bestia, corrió hacia el perro para tomarlo. -¡Vamos chiquilla, salta!- ella de inmediato se levanta en la cabeza del monstruo lanzándose al son de las ráfagas de las balas que ella podía sentir quemar su piel, junto con el cálido liquido que brotaba de su piel como si fuera el mismo fuego vivo.

A pesar del ruidoso grito del caos, ambas se tomaron de la mano para correr hacia la salida sin embargo, se encontraba bloqueada Verónica comenzó a sacudirla y patearla con fuerza al punto de casi romper la puerta se asomo por el otro lado y vio que había escombros y que aun usando toda su fuerza no podría moverlo por lo que la volvió a tomar de la mano regresando hacia el punto medio de aquel lugar para cruzar puertas y pasillos huyendo de la muerte.

-Verónica necesito encontrar a Jonathan, no puedo dejarlo y si no quieres ayudarme me iré sola a buscarlo- Verónica se canso y furiosa tomo a la niña por los hombros y la azoto a la pared y la miro fija a los ojos.

-Mira chiquilla estoy en este apuro solo por regresar por ti así que no me salgas con esa tontería por que ya que vine por ti no me iré sin ti y olvida a ese chico seguro que ya está muerto-

Ella se enfureció tanto de escucharlo que la comenzó a golpear y a empujar para que la dejara ir sin embargo no la soltaba.

-¡Ya basta!, mocosa malcriada, madura, esto no es un juego estamos escapando y te pones de sentimental e infantil, si deseas sobrevivir debes de madurar y dejar esas emociones que no te sirven de nada, olvida a ese chico, así que compórtate y vamos-

La soltó y siguieron caminando asomándose por puertas sacudiéndolas tratando de encontrar una salida encontrándose con algunos de aquellos espacios cúbicos que den vez de contener a niños como era costumbre ver se encontraban ocupados por criaturas desconocidas, de las cuales algunas al verlas lograban salir para devorarlos. Verónica le paso el perro a su compañera y la hizo hacia atrás y con una sonrisa maniática les rompía el cuello o atravesaba su pecho con la mano de forma sádica y divertida, carcajeando con cada chillido, con cada quejido de dolor que aullaban sin sentido.

Sin embargo la diversión se opaco al escuchar a los del ejercito acercándose tomo un tuvo que vio a su alcance y jalo a la niña para salir por la puerta mientras les atravesaba las entrañas con el arma que había conseguido en ese instante sin embargo al cruzar la puerta vio a mas de esos hombres acercarse por lo que se regreso buscando una forma de esconderse, aun sintiendo sus talones pisados y con tal presión miro una de las celdas vacías y empujo hacia esa misma a la chiquilla y cargo algunas cajas colocándolas ahí mismo y por ultimo metiéndose con ella escondiendo la celda, esperando a que los soldados hicieran su trabajo asesinando a los que quedaban encerrados en las celdas que estaban a la vista, se podía escuchar los disparos los rugidos y el chillido de aquellas criaturas y a esos hombres gritando y peleando contra esas cosas.

Después de que todo se volvió silencio Verónica voto por quedarse unos momentos más para estar segura de que todo estaba bien sin embargo ella tenía un mal presentimiento por lo que empezó a mirar alrededor de ambas y se levanto asomándose a un conducto de ventilación rompiéndolo se metió quedando ella en silencio después regreso y estiro la mano hacia la niña dándole el cachorro el cual subió y en seguida a ella ya estando todos en el conducto se dedicaron a observar por las rendijas los pasillos habitaciones cuartos, siendo purgados a sangre fría, se podía admirar el rojo vivo que brotaba de los pequeños cuerpos que estaban tirados, aun así siguieron avanzando también veían las feroces batallas que tenían entre los sobrevivientes y los soldados y veían como en ambos lados iban cayendo uno a uno.

Seguían avanzando hasta encontrar una salida esperaron a que estuviera vació aquel cuarto y verónica volteo a ver a su pequeña acompañante

-Sssh, espera aquí y no hagas ruido si algo sucede no te muevas de aquí ¿vale?...-

La pequeña asentó con la cabeza, asustada tomo al cachorro y lo abrazo con fuerza, Verónica salto y se acerco a la puerta si no antes de asegurarse de que realmente no hubiera nadie cerca una vez segura empezó a jalar la puerta con fuerza casi logrando zafarla, respiro un poco y prosiguió con la presión hasta lograr abrirlo sin embargo había otra compuerta, se escucharon gritos cerca y corrió a refugiarse en un escondite detrás de unas cajas de metal, viendo unos hombres de bata blanca y con algunos armados pasar por aquella puerta con prisa por la dirección de donde ellas venían trato de seguirlos cautelosa mente solo para ver que aquellos de bata tenían una tarjeta de acceso con la que abría las puertas, después de unos momentos aquellos se fueron y ella salió del escondite para entrar al conducto de ventilación.

-Bien al parecer tendremos que regresar y seguir a ese farmacéutico loco y a sus achichicles-

Por lo que fueron de regreso entre los conductos procurando no perder de vista a esos hombres buscando rendijas para asegurarse de no perder los. Pero algo llamo su atención, se podía escuchaban gritos entre rugidos, perdiendo de vista a quien perseguían así que comenzaron a buscar hasta dar con un laboratorio con hombres de bata de un lado a otro algunos pegados a algunos monitores y con algunos soldados bien armados en la puerta.

-Esto será todavía mas difícil de lo que creí, habrá que acabar con todos- mencionaba seriamente verónica volteando a ver a la niña sin embargo la mirada de ella estaba perdida hacia una rendija especifica.

Al asomarse se pudo ver a un chico, el cual se veía des formado, la mitad del cuerpo estaba completamente negro con algunas protuberancias rojas y el cabello griseado, parecía dormido conectado con cables a muchos aparatos.

-Pero ese es Jonathan-

-¿Pero cómo, para que lo quieren vivo si están asesinando a todos?- Se sorprendía Verónica pasmada de la impresión.


CONTINUARA...



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Re: Nada es como uno quiere

Mensaje por Sakura Zamorategui el Vie Jul 17, 2015 6:43 pm

Hola a los que esten leyendo, ya aqui esta el siguiente capitulo...


CAPITULO 5:

Capitulo 5 "¿Amigo o enemigo?"

-¿Que le están haciendo?-

-No lo sé, y no me interesa, tenemos que robar esa tarjeta y nada mas- La miro verónica con seño fruncido.

Miro de vuelta al laboratorio concentrándose abrió la rendija y se dejo caer sobre uno de los soldados, arrancándole parte de la garganta con los dientes, en el momento que el otro hombre le apunto ella se cubrió con el cadáver  tomando la pistola y disparando a la pierna dándole tiempo de brincarle encima para hacer lo mismo a lo que de inmediato corrió hacia la parte de atrás de algunas maquinas los demás que quedaban se iban acercando cuando ella salió con el arma y empezó a dispararles a todos en la sala, que incluso se escucho como los vidrios se rompían por el impacto de tantas balas, hasta que gasto toda la munición.

Ya que todos se calmo verónica se asomo a la ventilación avisándole a ella que podía salir, una vez afuera comenzó a mirar todo a su alrededor frente a ella esta una tablas de control y alzo su mano sobre la palanca sin embargo Verónica la sostuvo de la muñeca y la jalo hacia ella teniéndola casi colgando el perrito empezó a ladrar fuertemente.

-¿Qué te pasa chiquilla, acaso estas sorda?, te dije que no intentaras salvar a ese niño y tu cállate animal- la lanzo al suelo refunfuñando y se volteo a seguir esculcando las bolsas de los científicos.

Ella se acerco al ventanal mirando  aquel chico miro a sus pies y pudo ver unos documentos regados soltó al cachorro haciéndole una seña de silencio y de que estuviera quieto a lo que se quedo sentado recogió las hojas mirando el primero parecían bitácoras de los científicos, observaciones de avances, fotografías y mas, reviso que Verónica no la estuviera viendo y escondió algunas de estas hojas a volver a mirar noto una en letras rojas la recogió decía "URGENTE" desdoblo a hoja para leerlo.

CARTA escribió:
Dr
Sam Cleare Corzon Morales

Envió esta carta para informarle que la investigación corre peligro hay previas sospechas de un atentado interno en pocas palabras de un espía que buscara destruir la asociación y los experimentos por lo tanto se realizara un corte de personal general. A esto se le informa que haga un conteo de los experimentos que tengan un alto rango de éxito para trabajo dedicado a solo estos y la eliminación de los defectuosos.

ATENTAMENTE
DR. J.T



Ella miro rápido hacia él  y se subió hacia la tabla de máquina y se lanzo alcanzándose agarrar de los cables llegando a donde se encontraba Jonathan amarrado, empezó a arrancar los cables con brusquedad y rapidez sin darse cuenta que él, la observaba.

-No te preocupes Jonathan te sacare de aquí y encontraremos la forma de que regreses a casa-

Empezó a jalar las cintas que lo sujetaban una a una los pies, las muñecas, siguiendo con las de las rodillas pensando en todo lo que él había hecho por ella.

-Maldita mocosa aléjate de esa cosa- Verónica se encontraba al borde del ventanal apuntando con un arma de los soldados teniendo otra colgando en la espalda y un cinturón de munición y granadas.

-No puedo dejarlo aquí es mi a...- Sin embargo antes de poder terminar la frase Jonathan se soltó y la sostuvo fuerte mente enterrándole las uñas  y le mordió el hombro y parte del cuello gritando del dolor, a lo que el cachorro empezó a ladrar y a brincar  a la tabla de control sin éxito, Verónica en reacción comenzó a dispararle soltando a la niña, ella se levanto y se recargo en la pared mientras veía como se cubría con el brazo el impacto de las balas.

-¡Déjame en paz!- Grito con una voz ronca

Aun así la ráfaga de balas no se detenía a lo que Jonathan arranco la mesa y la arrojo hacia Verónica, de inmediato ella se tiro al suelo escuchándose el golpe del impacto sin embargo nada fue suficiente para él, miro hacia la pequeña que estaba a un lado y la sostuvo mirándola por unos momentos

-¿Que es esta pequeña peste?- la alzo azotándola contra la pared aplastándola aumentando poco a poco la fuerza, a lo que ella coloco su mano sobre su brazo tratando de quitarla por la falta de aire que iba sintiendo con tanta presión en su pequeño pecho

-Eres un estorbo no mereces vivir- Decía  de alguna forma tan lleno de odio, mientras ella miraba sus ojos, los cuales ya no eran los mismos, su alma ya no estaba.

Se podían escuchar los quejidos ahogados a la falta de aire pataleando y forcejeándose hasta que se rindió  cerrando sus ojos

Dr Albert: Que decepción, y yo que esperaba tanto de ti- se escuchaba la voz del Dr. en la oscuridad

-Déjame tu tienes la culpa de todo-

Dr Albert: Vaya descarada, después de darte este preciado regalo me reprochas

-¡¿Regalo?, Solo me has traído problemas, desdichas, dolor, sufrimiento!, ¡Eres un maldito bastardo te odio ojala pudiera matarte, destrozarte en mil pedazos!-

Dr Albert: Adelante sigue, sigue, esa es mi pequeña, hazlo mátame destrózame hazme sufrir, ¡Hazme sufrir!, ¡HAZME SUFRIIIIIIIIR!, ¡JAJAJAJHAHAHAHAHA!....-

Abre los ojos y empieza a toser bruscamente notando que se encuentra tirada en el piso y mira a Jonathan sangrando  con el brazo destrozado tratando de golpear a verónica pero ella es más rápida, aun así no logra ver la oportunidad de golpearlo ya que con igual rapidez logra bloquear sus ataques de ella estando a punto de ser golpeada.

Ella se levanta del suelo pensando que hacer a lo que verónica mira a la niña despierta dando una leve sonrisa de que ella esté viva.

-Acabas de condenarte- Sonreía Jonathan, de inmediato ella volteo a él, siendo sujetada del cuello con su único brazo para estrangularla. La niña se quedo quieta del pánico mirando asustada.

-Huye... vete...- Decía entre quejidos perdiendo fuerzas

Dr Albert: Vaya espectáculo, y lo mejor de todo en primera fila, ¿lo disfrutas como la traición y la cobardía se unen para crear un hermoso escenario de muerte?

Ella no decía nada solo seguía mirando apretando los dientes cerro con fuerza sus ojos

Dr Albert: abre esos ojos no podrás ver el final

"LO SIENTO"

De pronto abrió los ojos, estaba hincada en el suelo por la parte de atrás de Jonathan sus manos de ella se encontraban en el suelo y del mismo unos picos negros que atravesaban el cuerpo de él.

-¿Que... fue... lo que hice?-Ella tartamudeaba sin comprender, manchándose de una sustancia negra que brotaba de aquel cuerpo el cual se colapso en el suelo

Verónica quien se encontraba en el suelo corrió hacia ella y la abrazo acariciando su cabeza y la niña empezó a llorar.

-Todo estará bien, ya no llores - saliendo dos voces distintas era Lizbeth y Verónica, ella solo cerro sus ojos.

-Lo mate, yo... no quería...el era mi amigo- ella decía entre sollozos

-Ya no era tu amigo, esta gente lo convirtió en un monstruo- Decían entrelazadas las voces de Verónica y Lizbeth.

-Aun así yo lo quería, por mi culpa termino así-

-El hubiera preferido esto a hacerte daño, ahora vámonos que tu cachorro no deja de chillar-

Ella  respiro profundo y se seco las lagrimas, se levantaron para irse pero ella no dejaba de mirar a Jonathan, se acerco a él y acaricio su cabello y vio el dije  en su cuello con cuidado lo saco de su cuello y se lo coloco.

-Estoy en deuda contigo - Se levanto y corrió con Verónica y Lizbeth tomo al cachorro en sus brazos y salieron de la habitación vigilando que no hubiera más soldados.

-Ya no escucho nada, seguro que ya terminaron de limpiar el lugar- Decía Verónica enfadada

Cuando estaban por llegar a la salida ella se soltó de la mano de Verónica y se quedo pensativa quieta sin moverse.

-Ahora...¿Qué pasa contigo?- Verónica trataba de no subir el volumen de su voz

-Podemos destruir este lugar-

-¿Estás loca?, ya estamos a punto de ser libres, vámonos-

-¡NO!, Este lugar es un infierno nos ha quitado tantas cosas que no podemos dejarlo así- la pequeña gritaba casi llorando.

Verónica se quedo pensando miraba a su alrededor, los cadáveres de los niños de las bestias de los soldados, y las paredes tapizadas de rojo el olor a pólvora revuelta con la sangre.

-¡Cierra la boca Lizbeth!... ustedes dos están locas- Verónica colocaba su mano en la cabeza sin dejar de ver a su alrededor, parecía estarlo pensando, pero en realidad no solo lo pensaba si no escuchaba en su cabeza a Lizbeth, quien apoyaba a esa pequeña niña

-Está bien, solo es para que esta gente ya no nos busque, por lo que necesitamos crear una explosión así podremos desaparecer-


CONTINUARA...



Gracias por leer...
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Re: Nada es como uno quiere

Mensaje por Nightmare el Vie Jul 17, 2015 9:46 pm

ya estaba esperando la actualizacion
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Re: Nada es como uno quiere

Mensaje por Sakura Zamorategui el Dom Oct 25, 2015 2:33 am

CAPITULO 6:



Capitulo 6 "Salida del Infierno"


El silencio predomina en el lugar ellas iban cruzando los pasillos corriendo sin embargo en cada esquina Verónica se detenía para asomarse si no venia nadie y seguía corriendo.

-¿A dónde vamos?- decía ella cansada de correr

-Necesitamos encontrar los planos del edificio así podremos ver como desaparecer este lugar-

Los guardias que quedaron, reclutan a los científicos que quedaban lanzándolos en una habitación, se podía ver a muchos de ellos aterrados y algunos hasta agarrándose de los mismos guardias.

-¡No, nos despidan por favor, yo no hice nada!-

-¡Llevamos muchos años y nunca traicionaríamos al jefe!-

Ellas al ver que iban hacia donde estaban ellas corrieron mas rápido viendo una habitación con algunos instrumentos y papeles.
-No hay salida- Verónica tomo de la mano a la niña y miro a su alrededor viendo una rendija del conducto de ventilación la arranco haciendo que ella se metiera dentro con el cachorro y al último ella, mientras se escuchaban mas fuerte los gritos de esos hombres hasta que estaban a la vista

Los guardias golpearon a los científicos y los patearon hacia dentro de la habitación los hombres solo se arrinconaron y otros se sentaron sosteniéndose de la cabeza temblando, los guardias dejaron la puerta abierta y se colocaron unos de un lado y otros en el otro
Ambas escuchaban todo, cuando estos pasaron Verónica fue saliendo pero escucho unas voces así que se escondió y vio a un guardia jalando a un científico el cual no parecía asustado como los demás, se veía tranquilo , pero su mirada cambio a dirección de donde ellas se encontraban escondidas, entonces golpeo al guardia y corrió a dirección de ellas y tropezó saco algo de su bolsillo y el guardia se había levantado para jalarlo pero el científico lo pateo dejando rápido lo que tenía en su mano, debajo de uno de los cuerpos que estaban tirados en el pasillo.

-Escóndanlo, 6844...-

El guardia levanto al hombre y lo golpeo en el rostro lo agarro de la camisa y lo aventó hacia enfrente para que siguiera caminando volteo hacia la ventilación viéndolas y solo les sonrió, lo llevaron junto con los demás pero este se estaba riendo.

-¿De qué te ríes?- decía uno de los guardias enojado

-De nada, solo tengo una pregunta...¿Cuándo terminaran con esto?, ya me aburrieron sus horrendas caras- decía el científico entre risillas

-Cierra la boca- decía enojado un guardia, usando su arma para golpearlo, mientras llegaban guardias con más de ellos.

-Ya no queda ninguno, podemos seguir con las ordenes-Decía uno de los hombres armados

Algunos científicos comenzaron a gritar y otros a arrinconarse en la habitación lo más posible sin embargo solo el ultimo seguía de pie, sin dejar de mirar hacia donde estaban ellas y movió los labios y siguió sonriendo mientras los policías se formaban y cargaban sus armas a las ordenes de uno apuntaron y un momento de completo silencio se pudo escuchar ... perturbado por un grito -¡Disparen!- todos fueron balaceados se podía escuchar las ráfagas de las balas y lo cuerpos cayendo, la sangre salpicando en las paredes y el techo, habían descargando toda la carga de sus fusiles.

Una vez que estos terminaron tomaron formación esperando la orden y empezaron a marchar
El que daba órdenes se quedo de pie mirando los cuerpos tomo la radio encendiéndolo -Está hecho, todos los científicos fueron despedidos tal como lo ordeno señor - informaba haciendo algunos gestos, se agacho y miraba los gafetes de los cadáveres hasta ver el de aquel hombre que no había tenido miedo, reviso los bolsillos de la bata y siguió con el del pantalón lo giro para revisarlo bien -No señor, no tiene el dispositivo, si señor- se levanto y después de unos momentos mas asintió la cabeza -Entendido señor, cambio y fuera- y una vez que termino de hablar volvió a mirar el cuerpo y lo pateo -Tantos problemas por un maldito imbécil, bueno moriste por nada- se retiro mientras guardaba la radio.

Ellas salieron de la ventilación, Verónica fue a aquel lugar a revisar a los científicos mientras ella reviso lo que ese hombre había escondido, viendo que era un disco pequeño con un crucifijo que a simple vista se veía de madera, se lo coloco para no perderlo y guardo el disco y camino hacia donde estaba Verónica, después se acerco al cadáver de aquel hombre, no podía dejar de mirarlo, no entendía por qué sonreía si sabía que moriría

-mira, aquí hay unas notas, mencionan problemas de gas en el último piso- Verónica dejo caer la hoja sobre los charcos de sangre, guardando unos de viejos planos, tomo la mano de la pequeña y salieron corriendo deteniéndose en cada esquina mirando de un lado al otro cuidando el no ser descubiertos por alguien, ya que el lugar seguía siendo vigilado, miraban por sus lados por la espalda cruzando pasillos, conductos de ventilación, habitaciones etc...

-Verónica...yo...-Tartamudeaba la pequeña, al llegar a aquel lugar, aquel observatorio donde Jonathan había prometido no dejarla sola

-¿Qué esperas?, no tenemos tiempo- Criticaba Verónica apresurada

-ok, sigamos- decía ella con una lagrima en sus ojos

-Sssh....¿escuchas?- Verónica puso su mano en la boca de su acompañante, el silencio no perduro mucho tiempo a lo lejos se escuchaba un "TUM" uno tras otro, se escuchaba mas fuerte al paso de los segundos a lo que salieron corriendo, no sabían de que se trataba pero preferían irse por seguridad.

-Maldita sea ya no quiero más complicaciones, vamos debe de haber algún camino por aquí- ella se metió por la ventilación y vio a algunos guardias peleando con una criatura, más adelante llegaron a un cuarto con varios pasillos caminaron por ellos mientras Veronica veía las hojas que había agarrado

-Regresamos a donde estábamos encerradas-señalo la niña Verónica miro las distintas habitaciones y suspiro -Al ya no haber casi nadie fue mas fácil y rápido el escabullirse- decía verónica mientras la jalaba y caminaba más rápido bajaron un piso mas pasando por unos laboratorios el cual ellas reconocieron de inmediato, para la pequeña veía imágenes de lo que había vivido ahí como si volviera a vivirlo -Hey este tubo debe de ser de los tanques de gas según los planos- Menciono Verónica para distraerla con algo, lo empezó a golpear hasta que los rompió y siguieron su camino hasta que por fin llegaron a unas escaleras directas al sótano vieron varias habitaciones una el tanque de gas en el otro un calentador y fuera estaba unas válvulas de agua.

Verónica se dirigió a las válvulas de agua y las cerro todas después se dirigió al tanque de gas y rompió mas la fuga y abrió por completo las válvulas de gas corrió a la siguiente habitación y miro todos los botones y válvulas a pesar de no entender nada comenzó a menear todo. El medidor que estaba en verde empezó a pasar por amarillo y a ultimas a rojo los tornillos empezaron a salir volando y las rendijas expulsaban humo ardiendo el metal comenzó a arder y el calor subió, Verónica se cubría al salir volando algún tornillo o al despedir humo, se quedo pasmada por unos instantes

-Creo que esto no fue buena idea, vamos corre- salió corriendo jalando a su acompañante quien por suerte no había soltado a su cachorro en toda la trayectoria subieron lo más rápido posible las escaleras en eso se escucho la alarma y en el alta voz una voz femenina daba el aviso de evacuación inmediata -Maldita sea, no lo lograremos- Verónica busco un atajo para brincar pisos pero en eso recordó los cuartos donde habían estado confinadas ya que estos estaban hechas como si fueran refugios anti bombas especialmente para los experimentos así que corrieron hacia el piso donde lo habían localizado al llegar al pasillo fueron entrando buscando la habitación donde estaban pero todo tembló y se escucho el estruendo se apresuraron encontrando la habitación entraron el perrito salto al suelo hasta la esquina mientras ellas empujaron de golpe la puerta, y de inmediato retrocedieron casi gritando por lo caliente de la explosión, escuchándose el estruendo, después de algunos minutos, ya no se escucho nada, ellas se levantaron y trataron de jalar la puerta pero estaba bloqueada ella recordó la tarjeta y la coloco y esta se abrió al salir vieron la cerradura desecha por el calor quedo boquiabierta por la suerte de que haya funcionado verónica al contrario no parecía tan sorprendida -Seguro que los dispositivos estaban separados por algún problema- la pequeña cargo de nuevo a su mascota, siguieron rondando el lugar y algunas habitaciones estaban chamuscadas y otras más estaban envueltas por el fuego, aprovecharon para apresurarse y encontrar una salida y esta vez fue todavía mas sencillo por la soledad del lugar solo debían de preocuparse del fuego y de salir de la isla.

Al lograr salir, la luz casi las cegó por unos instantes, fue difícil acostumbrarse al sol sin embargo no perdieron mucho tiempo, corrieron entre la selva solamente corrieron lo mas rápido que pudieron casi llegando a la playa decidieron asomarse con mucho cuidado, Verónica decidió ir primero indicándole a su acompañante el quedarse quieta hasta darle una señal, así que salió cruzo la playa mirando a su alrededor caminando con cuidado así que a lo lejos vio un bote regreso de nuevo a la selva y sin pisar la playa se dirigieron al bote, Verónica dio de nuevo las mismas indicaciones camino cautelosa hasta subirse al bote reviso el interior asegurando el transporte, después fue al cuarto del capitán busco las llaves por todos lados y después lo encendió al ver que no pasaba nada hizo la señal y ella corrió junto con su cachorro al barco y zarparon hacia el océano.

Vieron como la isla se iba alejando y con ella sus penas, el aire estaba completamente fresco el olor a putrefacción, sangre, carne quemada, a medicamentos etc... se iba de sus olfatos y de sus ropas, sin embargo algo golpeo el bote no se detuvieron al contrario fueron mas rápido y la pequeña pudo ver una criaturas extremadamente desconocida en el mar una de ellas la miro fijamente a los ojos y después se marcho -Tal vez eran experimentos como ellas y los demás- pero decidió ya no pensar en ello pasaron los días y las noches, no se desviaban del rumbo. hasta ver luces muchas luces de lo que parecía ser un pueblo o tal vez una ciudad no lo sabían pero ahora tendrían una nueva vida, a pesar de todo debían de seguir escondiéndose.

Mientras tanto en la Isla, hay hombres uniformados de trajes negros o con trajes radio activos, recorriendo los escombros buscando restos, evidencia de lo ocurrido, Al paso de las horas un helicóptero parece entre los cielos y aterriza, un hombre sale y ronda el lugar ve los restos del laboratorio, el encargado nervioso se acerca al que parecer es el jefe -Señor parece que no hubo sobrevivientes-No hablo, solo siguió mirando como si aquel sujeto nunca le hubiera hablado y entonces fue cuando miro algo que llamo su atención todo estaba destrozado o chamuscado menos una de las celdas especiales el hombre sonrió -Se bien que eres tu chiquilla, después de todo no es la primera vez que te salvas de un gran incendio-


CONTINUARA...


A los lectores de esta historia les agradezco la atención y la paciencia que tienen de verdad se agradece, espero que sigan leyéndolo por que no lo dejare hasta acabar
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Sakura Zamorategui
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